La
inflamación del oído medio (otitis media) ocurre
como resultado de una infección y es la causa
más
frecuente de las consultas al médico. También es
la causa más frecuente de la disminución de la
audición, y a pesar de ser más común en los
niños pequeños, también afecta ocasionalmente a
los adultos.
Este
problema
es serio, por el dolor intenso y la pérdida
auditiva que puede
producir. La disminución auditiva, especialmente
en los niños, puede dificultar el aprendizaje y
aun retardar el desarrollo del lenguaje.
Sin embargo, si se trata pronto y
efectivamente la audición se puede restablecer
totalmente.
El oído externo capta el sonido. El oído medio
es una cavidad, del tamaño de un garbanzo,
separada del oído externo por una membrana fina
como papel, el
tímpano. Unidos al tímpano hay tres huesosillos.
Cuando una onda sonora choca contra la membrana,
ésta vibra y
pone en movimiento la cadena de huesosillos que
trasmiten el sonido al oído interno. El oído
interno transforma la vibración en señales
eléctricas y las envía al cerebro. El oído
interno también ayuda a mantener el equilibrio
de la persona.
La presión del aire del oído medio sano es igual
a la presión del aire del ambiente exterior,
permitiendo así la vibración libre. El aire
entra al oído medio por la trompa de Eustaquio
que conecta a éste con la parte posterior de la
nariz. Cuando usted bosteza y siente un ruido en
el oído, la trompa ha enviado una pequeña
burbuja de aire para igualar la presión.
El bloqueo de la trompa de Eustaquio debido a un
resfrío, la alergia, o una infección de la vía
respiratoria superior y la presencia de virus o
bacteria llevan a la acumulación de líquido (una
acumulación de pus y moco) detrás del tímpano.
Esta infección es la otitis media aguda. La
acumulación de pus bajo presión en el oído medio
causa el dolor, la inflamación y el
enrojecimiento. Como el tímpano no puede vibrar
correctamente la audición puede disminuir.
La mayoría de las veces la otitis media se cura
con la medicina debida y el tratamiento en casa.
Sin embargo, en muchos casos su médico puede
recomendar tratamiento adicional. Se le puede
recomendar una operación que se llama
miringotomía que consiste en una pequeña
incisión en el tímpano para sacar el líquido y
aliviar el dolor. Esta incisión sana en pocos
días casi sin cicatriz o lesión de la membrana.
La abertura puede cicatrizar tan rápido que se
cierra antes de que la infección o el líquido
hayan desaparecido. Se puede colocar un tubo de
ventilación en la incisión, evitando la
acumulación del líquido y mejorando la audición.
El cirujano elige un tubo de ventilación que
permanecerá el tiempo necesario para que la
infección del oído medio y la trompa de
Eustaquio se normalicen-varias semanas o varios
meses. Durante ese tiempo hay que proteger los
oídos del agua porque ésta puede producir una
infección. Por otra parte el tubo no causa
problemas y se notará una mejora de la audición
y una disminución de las infecciones del oído.